Konther Creatures

Una vez al año, los Konth de las más clases altas de la dinastía Tuth abrían un salón apto para los humanos para exponer su gran colección de objetos humanos. Eric fue invitado por el tiempo de tres años en tres capitales: Tokyo, París y Moscú. En la de París fue como miembro de la prestigiosa orquestra de Osaka, invitada honorífica tras haber encandilado a Kuje Tuth, hijo del general Kuje-y Tuth quien consiguió someter a los rebeldes humanos en la guerra. Eric recordaba con especial cariño aquel salón. Allí conoció la pintura: las antiguas sociedades le dedicaban un espacio a estos cuadros pintados con pigmentos artificiales y los ponían a la vista de todos con el fin de entender a través de otra mirada, otros ojos, otra perspectiva. Eric se sorprendió al ver imágenes corrientes, como un retrato o un paisaje. ¿Por qué querrían ver el paisaje de un jardín cuando podían ir a un jardín?
“Para que el jardín durara eternamente y así los que están por llegar a esta vida pudieran contemplar la belleza de algo tan hermoso que hubiera sido un acto de egoísmo no mostrarlo al mundo”, le explicó el maestro Chen.

Las misiones fuera de las capitales están siendo difíciles para Eric, a diferencia de sus dos compañeros de viaje. Ben posee un entusiasmo insaciable por la historia y Marta tiene una personalidad activa y fuerte. ¿Por qué el agente de paz tiene miedo?

Las capitales son lugares seguros. Los Konth fieles a la dinastía Shifka protegen las capitales. Aún hay presencia militar de los soldados Konth (Huls) en los muros que rodean las enormes ciudades. Y los Konth de la dinastia Tuth continuan viviendo en sus magnificas mansiones de arquitectura humana. Los salvajes, desterrados a causa de su desobediencia, no parecen ser como Eric esperaba. Pensaba que la escasez de recursos los haría vulnerables y su población estaría reducida. Lo que encontrará en Polonia es una Town, una auténtica ciudad de refugados construida por la unión – consentida o a la fuerza – de varias tribus. Si a esto le sumamos lo ocurrido con Eileen en Suecia, el agente de paz tiene motivos para estar nervioso.

Como un adolescente que se topa de pleno con la madurez. Nunca es fácil aceptar el duro golpe.

Por si es de interés, el cuadro es “Nenúfares y puente japonés” de Claude Monet (1899). Es un óleo sobre lienzo de 90×90 cm que actualmente pertenece al Museo de Arte de la Universidad de Princeton. Monet es el padre del Impresionismo, una escuela pictórica que floreció en Francia y que tiene como objetivo plasmar la realidad de la forma visual particular haciendo uso de técnicas ópticas y de luz que en aquel momento se consideraban novedosas. En pocas palabras, no pintaban lo que veían como una copia sino cómo lo sentían. Pintaban una impresión de la realidad.

No todos tenemos la misma impresión de la realidad.

Recordad que si preferís leerlo en .epub o .mobi, podéis descargarlo desde el Patreon o podéis entrar en nuestro Wattpad.

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