Relato: Perdida.


La princesa debe ser sacrificada al dragón, así lo requiere la historia. En la guarida de Drákon, sin embargo, Guiomar descubrirá que nada es lo que parece: ni siquiera su propia condena.

Este relato ha ido mudando de piel como la serpiente que lo habita. Empezó siendo un ejercicio de escritura para el Ateneu (Ricard, lo siento, pero vuelves a salir: era en el curso de Renovadors del Fantàstic), luego se desarolló, beteó (¡gracias, Friki Beta Readers!), rehizo, se presentó a algún que otro concurso, fue traducido al catalán y de ahí de nuevo al castellano, y por fin logró anidar en la antología El cuervo de un ojo y el elfo, de Vuelo de Cuervos. He querido reescribirlo de nuevo para vosotros.

Como estamos en el mes del libro y Sant Jordi asoma a la vuelta de la esquina, me estreno en Fast Fiction Penny con esta revisión de la leyenda que se hibrida con los mitos del Pecado Original y de la serpiente Jörmundgander. Aparecen, por supuesto, los arquetipos de la princesa indefensa, el dragón temible y el príncipe salvador pero, como no podía ser de otro modo al nacer en un curso sobre renovadores del fantástico, los subvierte.

“La serpiente –porque aquel formidable animal no puede ser otra cosa– gira una y otra vez a su alrededor, formando anillo tras anillo, estrechando el cerco, hasta que alcanza los pies descalzos de la princesa y empieza a subir por sus tobillos.” – Perdida.


¿Por qué transformar a princesa, dragón y príncipe? Porque creo que todos tenemos dentro la llave de nuestra propia salvación, y esperar que otros nos rescaten es un empeño inútil. Creo que en los sótanos y desvanes de nuestra alma habitan monstruos que podemos aprender a amar, porque también nos definen. Creo que aquellas partes de nosotros mismos que sentimos prisioneras son las que, si las liberamos, nos darán una mayor fortaleza.

En cuanto a las bases históricas, es cierto que existe una aldea de Montblanch y una Roca de la Foguerada, que en la época en la que se desarrolla el relato las novias iban de rojo, con velo y gran profusión de detalles y pedrería, que el Abad de Ripoll era considerado uno de los hombres más sabios de la época y que el conde de Osona existió. Es cierto también que Sant Jordi fue un caballero de la Capadocia cuya tumba se puede visitar, y que fue primero famoso en Próximo Oriente, extendiendo y amplificando su leyenda por Europa hasta llegar a Catalunya. Es cierto, finalmente, que el dragón que tenemos en mente es la transformación, a lo largo de los siglos, de lo que inicialmente era una serpiente con patas, de ahí el origen de la palabra: drako, serpiente en griego, que el latín adoptó como drákon.

Esta serpiente, obra del artista Max Gärtner, vigila la entrada de mi habitación.

No es cierto, pero tampoco sería descabellado pensarlo así, que estas gigantescas serpientes –a veces con patas, a veces con plumas, a veces con alas– que aparecen en todas las mitologías tengan un origen común, una especie quizá extinta, quizá aún viva. Tampoco sería descabellado pensar que, si todas las mujeres descendemos de la primera, conservemos dormida en nuestro interior la memoria de esa mujer inicial, a la que alguien llamó Eva, pero que también tiene otros nombres. Clarissa Pinkola Estes, en su libro Mujeres que corren con los lobos, habla de esta mujer salvaje mucho mejor de lo que yo os pueda contar.

Este relato rinde también homenaje a El infinito en la palma de la mano, la bellísima y delicada novela de Gioconda Belli que leí durante el ingreso en el hospital de mi hija menor, hace ya 4 años, e instaló en mí una fascinación por la historia de Adán y Eva que ha cristalizado aquí.

Finalmente, la portada incluye una obra original de María Maldonado, de Educar Con Arte, hecha a partir de su propia interpretación de la historia empleando las técnicas del libro (en este caso, el relato) intervenido, del collage y de Sumi-e (pintura oriental tradicional). María es de esas personas auténticamente generosas: pone su alma en cada acción y te la ofrece con naturalidad, como si compartir sus creaciones con el mundo fuera para ella la mayor retribución posible. Me siento afortunada de tenerla como amiga.

Podéis echar un vistazo a su proceso creativo.

Aquí tenéis el archivo en PDF de Perdida. En nuestra página de Patreon podéis descargar, de forma gratuita, las versiones EPUB y MOBI.

2 thoughts

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s